lunes, 18 de abril de 2011

Si sucede algo bueno, es causado por Dios, debemos agradecerle y rendirnos ante él.  Si sucede algo malo la culpa es del ser humano, o es porque somos tan poca cosa que no entendemos los misteriosos caminos de Dios.

Algo injusto ¿no crees? No me creo tan poderoso como esa entidad conocida como Dios, pero, vamos, Hay que darnos un poco de crédito por las cosas buenas a nuestro alrededor...

Yo creo más en él poder de la gente que en cualquier otra cosa, al final somos seres con una amplia libertad para decidir ser o no ser.   Y creo que como seres humanos no lo estamos haciendo tan mal, aunque a veces nos equivoquemos de formas que ni Dios entiende.

1 comentario:

Daya dijo...

Independientemente de nuestras creencias personales, no debemos olvidar la importancia e impacto de nuestra propia persona en la s cosas y situaciones que enfrentamos. Es necesario tener presentes nuestras habilidades y limitaciones porque las cosas que nos suceden están siempre en directa relación con quienes somos.

La creencia o no en alguna fé es parte de lo que somos; forma parte de nuestra espiritualidad. Pero, como cada una de nuestras habilidades y limitaciones, si lo que nos sucede se lo adjudicamos sólo a una de ellas, estaremos frente a una percepción parcial de lo que en realidad sucede. Lo mismo pasa con la fé en algunas personas.