lunes, 12 de enero de 2009

Orgulloso padre.

Me encanta esta frase que seguramente en algún lado escuché: 

"Estamos tan concentrados en darles a nuestros hijos lo mejor del mundo, que olvidamos darles lo mejor de nosotros mismos."

A veces los desconocidos son los que reciben una sonrisa, mientras los que nos aman y amamos son los que reciben nuestros enojos y frustraciones.

Por eso puedo decir con orgullo (que presumido), que mi enano tiene más sonrisas que regaños por parte de su padre. Y como no hacerlo si mi anciano padre hizo algo semejante conmigo.

Ahora entiendo por qué soy tan poco sociable, mi pequeño se acaba mi necesidad de relacionarme, tengo que cambiar esto un poco, hmmm bueno no sé si realmente quiera saber.

Por cierto, se me hace algo desagradable hablarle por teléfono desde la oficina a mi enano para decirle que haga la tarea.  El ya sabe que si no hace la tarea antes, en cuanto llegue habrá que hacerla, eso implica que nos quitará tiempo para jugar y probablemente ni juguemos por estar haciendo la tarea.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

PUES LO INDIGNANTE A MI PUNTO DE VER ESTE HECHO, NO SON LOS QUE ESTABAN AHI EN ESE LUGAR, LO QUE QUISIERA SABER ES EN DONDE ESTAN LOS PADRES QUE ES A QUIENES SE LES DEBERIA DE RESPONSABILIZAR DE LOS HECHOS YA QUE SON LOS DIRECTAMENTE RESPONSABLES, POR ESO DEBEMOS DE ESTAR SIEMPRE ATENTOS A DONDE VAN Y EN DONDE ESTAN NUESTROS HIJOS Y NO CULPAR A LOS DEMAS CUANDO VIVIMOS EN UN MUNDO DE POR SI VIOLENTO Y LLENO DE INCONCIENTES

Issamel dijo...

Que bueno que tu hijo reciba muchas más sonrisas que regaños, eso siempre alienta a los niños a ser mejor.
Aunque también creo que en ciertas ocasiones, lo mejor para corregir alguna conducta es un regaño.

Me gusta tu blog.. seguré leyendote ;)