viernes, 7 de noviembre de 2008

Muchos Yo

Cuando aún vivía con mis padres, era algo común escuchar hablando a mi madre del egoismo en el que yo vivía, la poca importancia que le daba a las otras personas, era algo así como la cantaleta que aparecía al menos una vez a la semana. De pronto me hablaba de la convivencia en sociedad (lo cual me hacia pensar en irme a vivir en una cueva), de la necesidad de convivir con mi alrededor (insisto en lo de la cueva) y sobre todo del cariño que podemos lastimar cuando solo pensamos en uno mismo (la cueva no se molestaría). Algo muy común en ellos, incluyendo a mi hermana, era hacer de la mayoría de las decisiones personales un tema familiar en los que todos opinabamos pero al mismo tiempo cualquiera era libre de seguir sus propias decisiones sin reclamos.

Ahora algunos años después, agradezco a la vida y a esa doña (mi anciana madre), el que me haya educado sacandome esa actitud de "Yo único ser valioso y poseedor de toda la verdad". Aunque a veces disfruto mucho del convivir con Yo, me he dado cuenta que la cueva no me daría las alegrías que ahora disfruto, que el cariño requiere atención, que a veces es necesario entregarse a alguien para obtener solo una sonrisa (como la del enano) o lo lindo que se siente ser la causa de las alegrias de alguien mas.

Me encanta ser Yo, pensar en Yo, pero disfruto tanto siendo Yo la causa de los buenos sentimientos de otras personas que ahora me esfuerzo mas que nunca en ello. Ahora soy menos Yo para convertirme continuamente en "nosotros" y mi Yo sigo estando feliz.

Admito que a veces me sorprende mi Yo, pues fueron años de vivir en esa burbuja de egoismo, incluso a veces me hace falta darme un tiempo para mi Yo. Generalmente procuro que eso pase entre las 4 y las 6:30am, es un tiempo en el que estoy solo y puedo decidir sin afectar a nadie que es lo que quiero hacer; puedo leer, puedo escribir absurdos, puedo dormir, escuchar música, salir a correr, a caminar o puedo decidir seguir durmiendo. Son dos horas y media exclusivas para mi Yo.

Sinceramente, mi felicidad hoy está cubierta con los muchos nosotros y por esos poquitos Yo.

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