jueves, 13 de noviembre de 2008

Nuevo presidente, en los Estados Unidos de Norteamerica

Desde hace unos días en el círculo de personas con el que en ocasiones convivo, se ha estado exponiendo una idea muy común entre ellos, basados en una de las noticias que mas ha sonado ultimamente,  "hay un presidente negro en los estados unidos"; incluso algunos de ellos hablan de la noticia como si fuera un hecho que les perteneciera, "ya ganamos" dicen.  

Resulta que es cierto, en Estados Unidos de Norteamerica ya eligieron a un presidente, esta persona es de las llamadas de color (negro, no veo que tenga de malo).  No hay que olvidar que eso sucede en un solo país y aunque este país sea una gran potencia, no estamos hablando del presidente del mundo, y mucho menos de México,  con esto quiero aclarar que el señor Barack Hussein Obama no es "nuestro" presidente.

El hecho que ahora sucede me recuerda a lo que pasó hace unos años en México, cuando muchos mexicanos gritaban emocionados por la llegada de un presidente de un partido político contrario al que había ganado durante mas de 70 años.  En aquel entonces todos se felicitaban, se emocionaban y hasta brincaban de alegria por haber logrado ese "triunfo", ya veían a México con todos los problemas solucionados y siendo una gran potencia.

Hoy vemos llegar a un candidato diferente al común a la presidencia de los estados unidos; pero resulta que un líder requiere del trabajo de su gente para lograr el éxito, no podemos hablar de una varita mágica con la que él ahora presidente electo vaya a resolver todos los problemas de su país (que ahora son muchos).  El tipo recibe un país que acumula billones de dolares en deuda, un país que ya no es la potencia económica que era, un país con un enorme gasto social, un país con un par de inutiles guerras (una que ya no se sabe contra quien es exactamente, al otro lado del mundo y otra contra el tráfico de drogas),  y lo mas crítico de todo: un país con gente ilusionada, gente que cree que el nuevo presidente será la solución rápida incluso de algunos de sus problemas personales.   

El tipo tiene una larga jornada de trabajo antes del 20 de enero, cuando arranca oficialmente su gobierno.  Después de esta fecha comenzarán a llover los reclamos de sus compromisos hechos en campaña, de a poco habrá gente decepcionada y pronto pasará de ser el próximo salvador de un país, a ser unicamente el primer presidente negro de los estados unidos.

No tengo nada contra el, solamente estoy contra la esperanza de cambio que genera.  El no hace magia, el no es superman, y en todo caso ni superman podría arreglar el país que ahora recibe.  El solamente es una persona que sin dudar va a hacer cambios, pero no se puede garantizar que se vean cambios relevantes en el primer año de su administración.  Por cierto que a los que piensan que es algo positivo para méxico, recuerden que el va a buscar primero el beneficio de su gobierno, de su gente y si para eso requiere de México, entonces lo va a utilizar, y hasta apoyar; de otra forma lo seguirá viendo como los anteriores presidentes.

Los aplausos se dan al final, al inicio de nada sirven.

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