domingo, 25 de mayo de 2008

The why factor

En un blog que acostumbro leer me sorprendió esta frase, pues casí todo lo que hacemos tiene una razón, un objetivo que cumplir, incoscientemente muchos de nuestros momentos son originados por la búsqueda de algún fin. En ocasiones cuando nos metemos en un problema, generalmente analizamos como llegamos a esta situación, pero pocas veces conseguimos llegar hasta el factor "porque". Cuando chicos venimos llenos de porques y al darnos cuenta que muchos de esos porques tienen un tope, comenzamos a perder la costumbre y dejamos de incrementar nuestros porques hasta llegar a suprimirlos en muchas formas.
Para algunos, que fuimos maltratados por la "cultura del porque", es común que de repente divaguemos y generemos ideas tan interesantes como absurdas; el problema es que a veces analizamos el tema mas de lo necesario y con esto nos complicamos la vida, al grado de no actuar y quedarnos solo con las ideas. Recuerdo el comentario de una amiga que decía que cuando iba a actuar por impulso, generalmente había una vocecita en su cabeza que le cuestionaba los porques del impulso, para cuando terminaba de responderles ya había pasado el momento y generalmente ya no lo hacía.
Como siempre, yo no soy quien para decir si el llenarnos de porques es bueno o malo, pero al hablar por mi mismo, se que lo mejor es a veces dejarnos llevar por ese impulso y olvidarnos de la vocecita, aunque al rato nos salga con un "Te lo dije".

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