domingo, 4 de mayo de 2008

Miedos en Monterrey (histeria gracias a las noticias)

Hace un rato salimos a comprar un antojo para la mamá del enano, el lugar es un típico y tradicional puesto de tacos, de los muchos que existen en Monterrey, ella se baja del auto y yo notó que en las mesas se encontraban una pareja que, por alguna extraña razón, disparó una alarma en mi; resulta que de alguna forma relacioné a la pareja con la clásica figura que continuamente vemos en las noticias, de los que presentan como narcotraficantes. Mis pensamientos volaron y mientras el enano jugaba en la parte de atrás del auto, yo imaginaba que hacer en caso de que se presentara un tiroteo, o alguno de esos enfrentamientos que luego nos presentan por las mañanas, cuando me descubrí con est0s pensamientos en la cabeza, pensé en el momento absurdo que estaba viviendo, es cierto, debemos estar alerta, pero yo ya me hacía escondiendome en el auto, junto con el enano, mientras sonaban las balas disparandose, no dudo que hasta mi corazón se haya agitado.

Estoy de acuerdo, es absurdo que a uno se le presenten ideas así, pero me doy cuenta que estamos realmente saturados por este tipo de historias, si no asaltan un banco, matan a un narco, a policias o a gente que simplemente estaba en ese lugar, en ese momento. Desgraciadamente no podemos aislarnos del mundo, tenemos que mantenernos informados, pero creo que de ahora en adelante solo veré los diarios por internet y evitaré la televisión, los noticieros realmente lo llevan a uno al lugar y estoy notando que eso me afecta.

Recuerdo con una sonrisa, que había una chica que a sus 15 años era muy sensible a ver películas, aquellas clásicas pelis del estilo de rambo, donde había mil explosiones y disparos. Un día caminaba ella con un par de amigas, rumbo a su casa, cerca de una avenida transitada, de pronto, se escucha un ruido fuerte, como una explosión, ella se tira al piso y se tapa la cabeza con las manos, las amigas se asustaron pero al verla tirada en el piso se tiran la carcajada, la explosión era solo una llanta reventada de un autobús que por allí pasaba. Creo que por haberme reído tanto cuando me lo contaron, ahora me está pasando algo semejante, mi grado de sensibilidad se ha modificado. Necesito mantenerlo controlado para no llegar a algún extremo.

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